El etiquetado en alimentación y bebidas tiene que combinar velocidad y precisión: la etiquetadora debe seguir el ritmo de líneas de alta cadencia, adaptarse a distintos formatos de envase y aplicar cada etiqueta en su sitio para asegurar la continuidad de la producción. En Etima entendemos el etiquetado como algo más que cumplir un requisito: es continuidad, protección de la marca y una línea más previsible.
Por qué la precisión importa tanto como la velocidad
En una planta de alimentación o de bebidas la velocidad lo es todo. Pero la velocidad solo suma cuando va acompañada de precisión. Una etiqueta bien colocada en cada envase es lo que permite que la línea mantenga su cadencia, turno tras turno, sin paradas que interrumpan el flujo.
Por eso, cuando miramos el etiquetado con perspectiva, vemos que es mucho más que un paso final. Es continuidad, eficiencia y trazabilidad. Una estación de etiquetado bien integrada ayuda a la planta a trabajar mejor: aporta previsibilidad operativa y contribuye a mejorar el OEE (eficiencia global de los equipos).
Las preguntas que se repiten en cada planta
Cuando hablamos con responsables de producción del sector, las dudas suelen ser las mismas. ¿Se sincronizará bien con mi línea? ¿Podrá con todos mis formatos? ¿Será fácil de mantener en marcha? Son preguntas muy concretas, y cada una tiene una respuesta técnica.
Sincronización con la línea
La etiquetadora tiene que integrarse en lo que ya existe. Por defecto conectamos la máquina con la línea del cliente mediante OPC UA, un protocolo abierto que permite una integración rápida y transparente. Cuando la planta trabaja con otros estándares, nos adaptamos a ellos. El criterio es adaptarnos a la línea que el cliente ya tiene, no imponerle la nuestra.
Todos los formatos en la misma máquina
En alimentación conviven latas, tarros de cristal y envases de PET de distintos diámetros y alturas. La máquina tiene que adaptarse al envase, y no al revés. En muchas de nuestras soluciones el cambio de formato se hace en cuestión de minutos, de modo que la línea puede alternar referencias manteniendo una cadencia estable.
Una tecnología de aplicación para cada envase
No existe una única tecnología válida para todo. El hot melt, que aplica adhesivo caliente sobre etiqueta de papel, es la referencia en conserva y latas. La cola fría con papel precortado es habitual en bebidas de gran consumo por su bajo coste por envase. Y el autoadhesivo es el más flexible y preciso. La elección depende de la superficie del envase, de la cadencia, del coste por envase y de los requisitos de precisión.

Etima CANFLEX: pensada para la realidad de la alimentación
Etima CANFLEX nació para responder a esas preguntas. Es una etiquetadora compacta, flexible y rápida para envases cilíndricos, que se adapta a distintos formatos de lata y se integra con facilidad en líneas de alta velocidad. Su sistema de aplicación de cola hot melt por spray espirolado aplica el adhesivo con precisión y de forma limpia.
Uno de nuestros clientes en Grecia, productor de melocotón en conserva, sustituyó dos etiquetadoras por una sola Etima CANFLEX. Ese cambio le permitió unificar dos líneas, automatizar el final de línea y mejorar su productividad.
En otro proyecto reciente, la integración de una Etima CANFLEX en una línea de alimentación permitió arrancar sin paradas prolongadas, reducir microparadas y mejorar el OEE desde el primer día. Puedes ver sus características en la ficha de Etima CANFLEX.
Los valores que hay detrás de cada solución
Llevamos más de cuarenta años diseñando estaciones de etiquetado, con sede productiva en Castellar del Vallès (Barcelona), y trabajamos con mentalidad abierta, escuchando al cliente y adaptándonos a cada reto. Porque cada línea es distinta, y cada solución debe serlo también. Tres valores lo resumen:
Adaptabilidad. Soluciones personalizadas, ajustadas al ritmo y al formato de cada planta.
I+D transversal. Innovación aplicada desde el diseño mecánico hasta la conectividad digital. No construimos solo máquinas: creamos soluciones que crecen con la planta del cliente.
Servicio como partner estratégico. Acompañamos al cliente en todo el ciclo, desde la instalación hasta la mejora continua.
Es lo que resumimos como Efficient Evolution: mejorar el rendimiento de una línea sin obligar a reinventarla. Integrar en lo que ya existe, adaptar la máquina al envase y sostener el equipo durante toda su vida útil. Si te interesa integrar una etiquetadora sin rehacer la línea, lo explicamos en el artículo sobre integración drop-in de etiquetadoras.
Preguntas frecuentes sobre el etiquetado en alimentación y bebidas
¿Qué tecnología de etiquetado es mejor para latas?
El hot melt, que aplica adhesivo caliente sobre etiqueta de papel, es la referencia en conserva y latas. La elección final depende del envase, la cadencia y los requisitos de cada línea.
¿Se puede etiquetar latas, cristal y PET en la misma máquina?
Sí. Etima CANFLEX trabaja con envases cilíndricos rígidos de lata, cristal y PET, con cambios de formato rápidos.
¿Cómo se integra la etiquetadora en una línea existente?
Por defecto mediante OPC UA, un protocolo abierto. Si la planta usa otro estándar, la máquina se adapta a él.
¿Cuándo conviene una etiquetadora lineal y cuándo una rotativa?
Las lineales son muy versátiles para trabajar con distintos formatos y cambios frecuentes. Las rotativas están pensadas para producciones elevadas y procesos continuos de alta velocidad.
Si estás preparando un proyecto de etiquetado en alimentación o bebidas, contacta con nuestro equipo y cuéntanos cómo es tu línea.

