Sector Químico

Envases Químicos

Las máquinas ETIMA+ están diseñadas para trabajar con una amplia variedad de formatos y tamaños idóneos para el sector químico. Podemos adaptarlas en su totalidad a las necesidades de tu proyecto, poniendo siempre en el centro la seguridad, eficiencia y versatilidad que prometen nuestras etiquetadoras.

Preguntas frecuentes

El Reglamento CLP (CE) 1272/2008. Obliga a que el envase de un producto peligroso lleve pictogramas GHS, palabra de advertencia, indicaciones de peligro y consejos de prudencia. Y la etiqueta tiene que seguir legible y adherida durante toda la vida del envase, incluido el tiempo que pase a la intemperie.

El CLP ha sido revisado recientemente en materia de formato de etiqueta y etiquetado digital, así que conviene comprobar la versión vigente en el momento de diseñar la etiqueta.

Identificadores del producto y del proveedor, cantidad nominal, pictogramas de peligro, la palabra de advertencia (Peligro o Atención), las indicaciones de peligro (frases H) y los consejos de prudencia (frases P).

El CLP fija además tamaños mínimos de etiqueta y de letra en función de la capacidad del envase. Ese dato condiciona directamente la máquina, porque marca la superficie mínima que hay que poder aplicar de forma limpia.

Nueve, todos con la misma forma: rombo con borde rojo, fondo blanco y símbolo negro. Explosivo, inflamable, comburente, gas a presión, corrosivo, toxicidad aguda, peligro para la salud, peligro grave para la salud y peligro para el medio ambiente. Tienen que verse y leerse sin esfuerzo en el envase, y eso es verificable en línea.

Tiene que aguantar el contacto con el propio producto, los disolventes, la abrasión del transporte y, si el envase se almacena fuera, el sol y la humedad. Con papel estándar no se llega. Aquí se trabaja con materiales sintéticos y adhesivos específicos.

Ese material se comporta distinto en máquina: cambia la rigidez de la banda, la tensión de desbobinado y la fuerza de despegue en el pico dispensador. Por eso pedimos siempre la bobina real para la prueba.

Nuestras soluciones están diseñadas para etiquetar una amplia variedad de formatos utilizados en el sector químico, desde pequeños envases de laboratorio hasta recipientes de gran capacidad para productos industriales.

Podemos trabajar con botellas, bidones, garrafas, frascos, envases cilíndricos, ovalados, rectangulares o de geometrías complejas, adaptando el sistema de etiquetado a las características de cada producto. La experiencia en este sector nos permite afrontar proyectos con diferentes tamaños, materiales y exigencias de posicionamiento, garantizando siempre una aplicación precisa y fiable.

La versatilidad de los equipos permite cubrir tanto producciones estándar como formatos especiales, ofreciendo una solución adaptada a las necesidades específicas de cada fabricante.

Sí. Los envases llenos y de gran peso pueden etiquetarse sin problema siempre que el sistema de transporte y manipulación esté dimensionado adecuadamente para la aplicación.

En este tipo de proyectos, el reto no suele ser el etiquetado en sí, sino garantizar un desplazamiento estable del envase durante todo el proceso. Para ello, se utilizan sistemas de guiado, sujeción y transporte adaptados al peso, dimensiones y geometría del recipiente, asegurando que la etiqueta se aplique con la máxima precisión.

Nuestras soluciones permiten trabajar con envases llenos de diferentes capacidades y pesos, desde pequeños recipientes hasta garrafas y bidones industriales, manteniendo la calidad de aplicación y la fiabilidad del proceso.

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